A las dos de la madrugada con Pepe
No sabía que me había convertido en una surrealista, pero Pepe me lo hizo notar ayer como a las 2 de la madrugada. Me despertó el timbrar del teléfono y me levanté preguntándome quién carajos a esas horas llamando a casa. Caminé por el pasillo oscuro, a tientas porque me sé de memoria ese camino tan derecho y liso que siempre desemboca en la cocina que parece un altar a la comida y tiene ofrendas de ollas,vasos, cucharones. Un ruido dentro de mi casa me hizo detenerme en alerta, había sido lo suficientemente fuerte para espantarme. Me asomé con sigilo a la sala y seguí hacia la cocina, valientemente, a encender la luz y descubrir el origen del ruido que me espanta. Mis ojos se han adaptado a la oscuridad y la poca luz del poste de halógeno que se clarea por el tragaluz me permite discernir entre las sombras los objetos. Un ente invisible me detiene agarrandome por las muñecas para impedirme llegar al interruptor de la luz; es muy fuerte y me inmoviliza. Primero siento temor, lucho, el terror me paraliza las cuerdas vocales y no puedo gritar, me siento inválida. La razón me invade la mente inundada por el terror, dejo de luchar, no puedo ver el ente que me tiene atrapada. Muy quieta, siento que me vuelve el pulso y se relajan mis cuerdas vocales, me quedo muy tranquila, pero el ente no me suelta. Cuando dejo de luchar siento que mis pies se despegan del suelo muy poquito a poco, hasta que levito, mis pies se levantan y el ente me hala hacia adelante, lo único que percibo en ese momento es la presión de sus manos en mis muñecas y la ingrávidez de mi cuerpo. Poco a poco me hala hasta mi cuarto, me acuesta en mi cama, boca abajo, y un segundo después despierto, siento el teléfono sonar, me levanto a contestarlo, camino por el pasillo tan familiar a oscuras, trazando el camino con la memoria de mis pies descalzos. Desemboca el pasillo frente a la cocina cuando de pronto siento un ruido escandaloso que me asusta y me trae el recuerdo del sueño de golpe a los lóbulos frontales del cerebro como una explosión; miro el interruptor en la penumbra aliviada por la leve luz de poste que se cuela por el tragaluz y titubeo. La razón me impulsa, me volteo hacia el teléfono para verificar el último número llamado, pero no hay número registrado. Sigo jugando en la oscuridad con el teléfono fingiendo estar distraída sigo caminando hasta la estufa y cuando llegué allí con un movimiento rápido, inesperado, encendí la luz de la estufa librándome de la trampa del ente. Suspiré aliviada. Me había salvado. El libro de Pepe Liboy me esperaba sentado tranquilamente en el sofá de recibidor.¿ Para que es el recibidor sino para recibir? Recibí el libro, lo palpé, miré sus títulos y el reloj de la pared, la una y treinta y siete de la mañana. Me invitó a quedarme con él y lo escuché, convertí sus palabras en música mental y, canté ?. Me capturó un par de horas, Pepe, te tengo que dejar, seguimos mañana....pero no pude dormir, me acompañaron pesadillas hasta el amanecer. Pepe, si lo hubiera sabido, mejor me hubiera quedado contigo, cuando me acompañaste no tuve pesadillas.


3 Comments:
Genial.. me encanto, me tenias al bnorde de la silla...No se si es ficcion o realidad pero no quiero averiguarlo. Gracias por tu visita y por tu interpretacion de mi sueño, ahora entiendo...
Te linkiere y seguire visitando...
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Goddess, at 3:48 PM
No lo tientes alejalo es mejor.
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Elias Eterno, at 4:54 PM
Goddess, siempre te leo. Un abrazo.
Elias, es la primera vez que te "veo", pero chico, que te da miedo? si me saco de alli es porque yo no debi haber estado en ese lugar. Deja vu
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Arcana Nana, at 2:00 AM
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